Paréntesis: La vuelta al mundo según el alebrije y la salamandra

Torres Petronas

Torres Petronas

Acabo de regresar de Malasia. Visité Kuala Lumpur (KL) para dictar una conferencia relacionada con mi trabajo. El título de mi conferencia fue “Broadband Seismic Technology: from acquisition through inversion”. Las conferencias fueron interesantes; pero más interesantes fueron las discusiones y el contacto con científicos y geofísicos de todo el mundo –algunos viejos amigos/contactos, algunos nuevos–.

Cambiemos un poco de tema. Permítanme compartirles un poco sobre Malasia. Malasia es un país en donde han colapsado y coexistido tres culturas sin mezclarse del todo: los malayos, los chinos y los indios. Es un país realmente joven, independizado del Reino Unido en 1963. Un país de contrastes, como muchos países asiáticos, sin ser un espejo de sus vecinos. Para quienes hemos tenido la oportunidad de conocer otras ciudades asiáticas sureñas, Kuala Lumpur (la ciudad capital malaya) resulta bastante moderna y limpia. Hay quienes dicen que Kuala Lumpur está siempre mirando y siguiendo los pasos de Singapur…

Edificios y rascacielos en KL

Edificios y rascacielos en KL

Kuala Lumpur está llena de edificios y rascacielos. Por cinco años (terminando en el 2003), sus gemelas torres Petronas fueron las más altas del mundo, con 452 metros de altura. Hoy no son las más altas, pero aún son bellas e impresionantes. Me contaron que Cesar Pelli (arquitecto argentino) y su equipo tuvieron que inventar formas nuevas de construcción para que las torres Petronas pudieran existir y ser ahora admiradas por turistas y locales.

Estuve leyendo algunos periódicos locales (en inglés) durante mi viaje desde tierras nórdicas hasta Malasia. También tuve la oportunidad de conocer a un par de malayos y platicar con amigos internacionales que ahora viven y trabajan en KL. Hay tres aspectos del país que me llamaron la atención:

1) En KL es más barato salir a cenar que comprar los ingredientes y preparar comida en casa. Hay una gran variedad de restaurantes de muy buen nivel, con comida excelente y a precios sumamente accesibles. Uno puede encontrar cualquier tipo de gastronomía, desde locales en el mercado chino, donde uno puede cenar al lado de los pollos que serán comida de algún futuro comensal, como restaurantes de todos los niveles, desde 0 metros hasta, al menos, 282 metros de altura –en Menara Kuala Lumpur–.

Cenando en KL...

Cenando en KL…


2) Por mucho tiempo coexistieron las tres poblaciones dominantes (indios, chinos y malayos) de forma relativamente desorganizada. El resultado fue que los negocios en su mayoría eran poseídos por los chinos, los empleados menores eran indios y los malayos estaban en estado de pobreza y sin acceso a fuentes de trabajo. Ahora existe en Malasia una especie de desigualdad organizada, en la que los malayos tienen preferencia oficial. El resultado es un poco más de “equidad social” a precio de racismo institucionalizado.

3) Unos días antes de mi llegada, el 5 de mayo, hubo elecciones en Malasia. Los periódicos locales hablaban sobre un alto sector de la población consternada por no poder confiar en el resultado de la elección. Mirna, una joven malaya, me comentó que ella cree en las noticias que dicen que 80% de la población decidió votar; lo que refleja la necesidad de un cambio, la necesidad de una población que quiere ser escuchada. Pero a Mirna le cuesta trabajo creer que los votos fueron contados legítimamente y que no hubo votos comprados.

El otro lado de KL

Contrastes en KL


Se supone que la tinta utilizada para sellar el pulgar de los votantes era indeleble, pero hubo muchas quejas antes de la elección porque la tinta indeleble resultó ser fácil de borrar. Las quejas provinieron, en su mayoría, de los partidos de oposición. Sea verdad o mentira, los eventos indican falta de confianza en el sistema. ¿Les suena conocido? Desafortunadamente, a mí me recuerda el sentir de un alto porcentaje de los mexicanos en las elecciones del año pasado. Una cosa más: Malasia lleva la manipulación de la sociedad a un nivel más alto que el que se vió en México en el 2012. Resulta que Barisan Nasional, el partido en el poder, antes y después de la elección, utilizó a las líneas aéreas malayas para transportar posibles votantes desde sus hogares hasta sus distritos de origen para votar. En Malasia el resultado del conteo tiene un peso diferente dependiendo del distrito donde el voto es emitido. Hay incluso sugerencias de dinero repartido junto con los vuelos a votantes para favorecer a Barisan Nasional.

Puedo decir que mi viaje fue enriquecedor en todos los aspectos, pero cambiemos parcialmente de tema. He decidido inaugurar una serie de artículos invitados sobre perspectivas latinoamericanas escritas por latinoamericanos viviendo dentro o fuera de nuestra maravillosa porción del continente Americano. El presente es el primer artículo, aunque podría llamar artículo cero el que escribí hace un par de semanas en honor al funeral de la Dama de Hierro (… perspectiva de una mexicana que vive en Noruega) o alguno de los artículos/paréntesis del año pasado inspirados por México y/o sus elecciones presidenciales (e.g. México -un poco de pasado, presente y su futuro-). El primer artículo invitado estará en línea en un par de horas. ¡Es sobre una mexicana viviendo en Finlandia!

Muchos saludos desde el verano noruego,
Adri

Cuando amanece en Kuala Lumpur

Cuando amanece en Kuala Lumpur.

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