Paréntesis: Los consejos de las mujeres más poderosas del mundo

Hace unas semanas compré con gran interés la revista de septiembre del 2012 de Forbes sobre las cien mujeres más poderosas del mundo. No había tenido tiempo de leerla hasta hoy. La verdad es que, a mi parecer, a esta edición de la revista le faltó un poco más de contenido sobre su tema central: las mujeres poderosas. Pero eso no es lo que quiero resaltar.

En la edición de septiembre, Forbes tiene un par de artículos que me parecieron excelentes. El que más me gustó fue “The real deal (Power Woman Dilma Rousseff: Brazil’s Entrepreneur-In-Chief)” que habla sobre la trayectoria (no sólo política sino también personal) de Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil. La historia de Dilma es sumamente interesante. Es la historia de una mujer de decisiones firmes, quien ha seguido sus convicciones en las buenas y en las malas, y ha sabido evolucionar y dejar algunos sueños a cambio de otros. Creció bajo una educación en escuelas privadas católicas. En su juventud fue una socialista radical, quien se unió a la resistencia contra la dictadura militar que depuso a João Goulart (izquierdista) en 1964 y duró en poder hasta 1985. En 1967, cuando Dilma tenía 20 años y sin que sus padres lo supieran, se unió a la facción radical del Partido Socialista Brasileiro que realmente funcionaba como una especie de terrorismo contra el sistema, asaltando y demostrándose con coches-bombas. Después se casó un par de veces (su primer matrimonio duró muy poco) y,  junto con su segundo esposo, Carlos Araujo (prominente miembro del Partido Comunista Brasileiro, PCB), se unió a un grupo de activistas quienes fueron responsables de un gran robo. Resulta que Carlos Araujo se convirtió en uno de los seis líderes de el movimiento Vanguarda Armada Revolucionária Palmares (VAR Palmares). Rousseff, de acuerdo con Newton Fernandes, un comisionado de la policía, era una de los cerebros detrás de las estrategias revolucionarias de esta organización clandestina. Hay quienes incluso han calificado a Dilma como quien diseñó la estrategia del robo de la caja fuerte perteneciente al ex-gobernador de São Paulo, Ademar de Barros. El robo ocurrió el 18 de junio de 1969, en Rio de Janeiro, y fue de un valor de alrededor de 2.5 millones de dólares (EUA). El dinero fue utilizado para patrocinar acciones políticas del grupo al que pertenecían Araujo y Rousseff, VAR Palmares. A principios de 1970, Dilma fue detenida y condenada por un tribunal militar. Se dice que fue entonces cuando se le apodó la Juana de Arco de la guerrilla. Dilma fue torturada por veintidós días, incluso con electroshocks. Permaneció en prisión por tres años. En 1972 fue liberada y, de acuerdo con la revista Forbes, dejó atrás el radicalismo a cambio del pragmatismo. Su cambio de estrategia la llevó a ser quien hoy es, la mujer más importante de Brasil y la cuarta mujer en importancia mundial, según la lista de la revista en discusión. Lo que más me llama la atención de Dilma es que parece haber hecho paz con su pasado (lucha, prisión, tortura) y más bien ve hacia el futuro sin olvidar lo aprendido y por lo que luchó en un principio. Actualmente, en sus palabras, uno de sus objetivos principales es aumentar la clase media Brasileira, disminuir a los pobres, no facilitar que haya demasiados ricos muy ricos. No he leído mucho sobre Dilma, pero lo que he leído o escuchado me hace admirarla, me motiva a seguir más de cerca su trayectoria y a contar un poco de su historia (quizá alguien más encuentre motivación en los pasos de esta persona).

Siguiendo con la revista, hay otro artículo en el que de manera muy breve se presenta una microbiografía sobre mujeres que actualmente dirigen empresas y corporativos de Estados Unidos. Actualmente son más de veinte CEOs (CEO = Chief Executive Officer) de género femenino en corporaciones importantes de dicho país, cuya gran mayoría juega un papel prominente en el mercado internacional. La mayoría (más de la mitad) obtuvo el puesto en el último año. A mi me pareció muy importante, porque los logros de ellas abren las puertas a e inspiran los objetivos de muchas mujeres en el mundo y, ¿por qué no?, también de muchos hombres en el mundo. ¿Por qué no sólo abren las puertas a las mujeres? Creo yo, que porque rompen un estereotipo. Rompen con el estereotipo de que los CEO’s son hombres, o de que las personas en el poder de grandes corporaciones o países son del género masculino, o que hay jefes no jefas, etc. Al romper un estereotipo, al abrir esas puertas o romper el techo de cristal, también están abriendo el camino a una sociedad más equitativa, a una sociedad con menos estereotipos; son actos que quizá también sirvan para romper estereotipos de nacionalidad, o de color de cabello o de piel, o de forma de vestir, reír o caminar. Es por estas razones que me gustaría hacerle una crítica a Forbes porque en el artículo “The Many Marissa Mayers”, cuando escriben la microbiografía de estas mujeres exitosas, comparten los siguientes datos:
1) Nombre
2) Empresa
3) Ganancias totales de la empresa
4) Educación: Universidad, carrera (major, en inglés)
5) Primer trabajo
6) Punto de quiebre (positivo)
7) Mantra de liderazgo
8) Mejor consejo para futuras mujeres CEO’s
Los ocho datos parecen, a primera vista, buenos e inocentes. Pero el último punto es el que no termina de convencerme. ¿Por qué pedirles a estas personas tan exitosas su mejor consejo para mujeres solamente? ¿Qué los hombres no se pueden beneficiar de sus consejos? ¿O será que, como dichos puestos han pertenecido tradicionalmente a hombres, para los hombres cualquier consejo de una de estas mujeres es redundante? ¡Ya lo saben! De ser así, por qué no escribir un artículo con 10 o 20 o x número de hombres CEO’s donde compartan los consejos que ellos se saben de memoria (por ser  hombres); consejos que seguramente han sido hasta ahora secretos para o que están apenas siendo descubiertos por las mujeres. En fin, no es que los consejos que pueden ser leídos en la revista, consejos de una frase, sean sumamente impactantes, creo que lo que más me hace reaccionar es que el punto número ocho (mejor consejo para futuras mujeres CEO’s) me hace pensar que la revista asume que quienes hayan comprado dicha edición y/o la lean son mujeres. La revista quizá asume que una edición especial sobre las cien mujeres más poderosas no es atractiva para el género masculino. ¿Será cierto?

Saludos,
Adriana

Anuncios