La hoja en blanco

Es chistoso cómo impacta una hoja en blanco frente a los ojos, cuando una no ha escrito por algún tiempo…

Inicié éste blog para volver a mi antigua rutina de escribir diariamente. Comencé escribiendo mi diario cuando iba en la primaria; lo dejé de escribir porque me frustraba que mi hermano lo leyera y lo comentara con mi mamá a mis espaldas. Recuerdo que en alguna ocasión, escribí algo falso para verificar quién (es) lo estaba (n) leyendo. Finalmente, oculté mi diario por algún tiempo y comencé a escribir notas criptográficas en mi agenda. Las notas contenían símbolos que yo inventé y nombres; los símbolos indicaban los eventos más relevantes del día; los nombres junto a los símbolos completaban la historia. De adolescente, regresé a mi diario (el cuál ya no era buscado, por terceras personas en mi hogar, como fuente de información). No lo escribí diariamente, pero de vez en cuando  resumía períodos de mi vida.  En esos años escribí un par de obras teatrales y sketches que fueron presentados en la escuela, y fue entonces cuando empecé a escribir poesía. Mi poesía de ésos años es muy rígida, llena de clasicismos, métrica, etc. Creo que fue al final de la prepa, cuando entré a un Diplomado en Creación Literaria en el Claustro de Sor Juana, cuando mi escritura comenzó a tener una voz propia. Y mi voz literaria nació como una voz contemporánea.

En la universidad, comencé a escribir prosa poética y poesía contemporánea. En ésa época de mi vida, logré mantener una rutina de escritura creativa. Diariamente escribí algo y, en más de una ocasión, ése algo tenía posibilidades de ser bueno. Participé en talleres de creación literaria, participé en lecturas en bibliotecas, etc. ¡Fue una buena época!

Durante la maestría y  la mayor parte de el doctorado, continué con mi rutina de escribir a diario y participar en talleres. Como estudié en Estados Unidos, comencé a escribir en inglés. Al comienzo del doctorado, casi toda mi creación literaria era poesía contemporánea en inglés. Solía participar en un grupo de escritores; nos reuníamos todos los jueves en un Barnes & Noble, leíamos y criticábamos nuestros escritos constructivamente. Todo marchaba sobre ruedas, lo único que me hacía falta era encontrar un poco de tiempo extra para explorar las posibilidades de mercado de mi literatura. De vez en cuando, hacía planes para enviar escritos a concursos y revistas… Poco a poco , mi trabajo del doctorado se fue apoderando de mi tiempo y mi mente. Conforme más avanzaba en mi doctorado, comencé a escribir más papers científicos que prosa poética. El 2006 fue el último año en que hice escritos (no relacionados con ciencia o correos electrónicos) con alguna rutina. En el 2007, todo mi tiempo de escritura fue dedicado a ciencia, mi tesis del doctorado  y correos electrónicos.

Recuerdo, que en ese 2007, decidí dejar la creación literaria guardada en un cajón y en mi alma artística, y dedicarme 100% a mi tesis y artículos relacionados con mi doctorado, y a buscar trabajo para el término de mis estudios. Recuerdo haberme convencido de que sería un descanso literario y que, al terminar mi doctorado, volvería a escribir con la rutina y dedicación de siempre.  Eso no sucedió. Al término de mi doctorado, no me fue fácil regresar a mi rutina de escritura. Culpé al cansancio, a la tesis que absorbió mi creatividad por largo tiempo, al trabajo, a mi vida personal, a todo… No es fácil reiniciar una rutina que ha sido guardada en un cajón por tantos meses, especialmente cuando el resto de la rutina diaria ha cambiado radicalmente.

Han sido cuatro años de silencio. No de un silencio absoluto, pero de un silencio largo con escasos sonidos. ¡Pero se acabó! He decidido reiniciar mi rutina de escritura aunque me tenga que enfrentar a páginas blancas, aunque de mi pluma sólo salga espuma… Estoy a punto de hacer otros cambios en mi rutina diaria: cambio de trabajo, cambio de país, cambio de horario. Creo que éste momento de cambio es mi mejor oportunidad para crear una rutina que involucre todas las actividades que me importan e interesan. Por lo pronto, he iniciado éste blog. Durante los primeros seis meses de éste año, 2012, pienso escribir, al menos una vez a la semana, con noticias de cómo va mi nueva rutina. También he decidido publicar electrónicamente un libro que escribí en el 2003 -el pobre libro ha estado acumulando polvo en los rincones de mi computadora. El plan es publicarlo entre marzo y abril, ya que en esos dos meses tendré un poco más de tiempo libre… También escribiré comentarios de ese proyecto en éste blog.

En agosto, espero poder reportar que los cambios han sido satisfactorios.

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